lunes, 8 de diciembre de 2008

Amor animi arbitrio sumitur, non ponitur

Es curioso como el latín hace parecer todo más lejano, más carente de sentimientos y emociones, algo frío y poco vivo que casi se considera por el propio lenguaje usado pasa a ser una verdad tautológica. Esto en parte es debido a la cantidad de cultismos que hemos asimilado del latín cómo a la cantidad, nada desdeñable al compararla con el léxico utilizado por otros idiomas, de palabras que utilizamos sin siquiera adaptarlas a nuestra lengua, entre las que se encuentra el por todos conocidos curriculum vitae o requiescant in pace (R.I.P.), así como otros muchos, pertenecientes un buen número de ellos al ámbito de la abogacía, lo cuál puede ser también atribuíble al también conocido derecho romano.

Enfin, el objetivo de esto tampoco es ilustrar a nadie sino hacer una breve reseña de una frase recién encontrada y que, para mí, no tiene posible comparación con la versión española, que me llena mucho más.

"Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar"
-Publio Sirio.